La inteligencia artificial ya forma parte del trabajo cotidiano de algunos tribunales argentinos.
En San Luis, los juzgados laborales de las tres circunscripciones judiciales utilizan desde mayo agentes de inteligencia artificial integrados al sistema IURIX.
La herramienta permite asistir en la elaboración del primer despacho de determinadas causas laborales, a partir de la información disponible en el expediente.
Desde septiembre, uno de los juzgados también comenzó a utilizar un agente que trabaja sobre escritos presentados en expedientes que ya se encuentran en trámite.
El sistema analiza documentación y datos procesales para generar un proyecto que posteriormente debe ser revisado por el personal judicial.
¿Puede la inteligencia artificial dictar una sentencia? No de manera autónoma dentro de este programa.
El Poder Judicial de San Luis establece que las herramientas deben funcionar como asistentes y que la responsabilidad sobre las decisiones continúa exclusivamente en manos de magistrados y funcionarios.
La provincia también realizó una experiencia sobre 61 expedientes reales, en la que se generaron 100 borradores de sentencia asistidos por inteligencia artificial.
El principio utilizado es el de supervisión humana: la tecnología puede colaborar en la preparación del trabajo, pero no sustituir la decisión jurisdiccional.
La experiencia de San Luis muestra que el debate sobre inteligencia artificial en la Justicia ya no pertenece exclusivamente al futuro.
Las herramientas comenzaron a utilizarse y ahora el desafío será determinar cómo se controlan, qué información procesan y qué garantías existen frente a posibles errores.