El próximo 20 de octubre, de 9 a 18, los abogados y abogadas con matrícula federal activa y habilitados en el padrón elegirán a sus representantes ante el Consejo de la Magistratura de la Nación para el período 2026-2030.

Se ponen en juego cuatro cargos titulares. La integración debe respetar reglas de género y representación territorial: entre quienes resulten electos deben existir representantes de la matrícula federal del interior del país y de la Ciudad de Buenos Aires.

¿Por qué importa?

Porque el Consejo no es un organismo meramente administrativo. Interviene en los concursos para seleccionar jueces nacionales y federales, administra recursos del Poder Judicial y participa de los procedimientos disciplinarios y de remoción de magistrados.

En otras palabras: una parte importante del mecanismo que define quién llega a un juzgado y cómo se controla su desempeño pasa por allí.

La elección también se produce en un momento particular. El Poder Judicial nacional tiene actualmente 266 cargos vacantes en distintas etapas del procedimiento de designación y decenas de concursos todavía en trámite.

Para buena parte de los abogados, el Consejo puede parecer una institución lejana hasta que un juzgado queda vacante durante años, un concurso se demora o una jurisdicción comienza a acumular subrogancias.

El 20 de octubre, esa discusión baja a la matrícula.